Aficionada demanda a Saprissa por ¢500 millones

El Deportivo Saprissa deberá enfrentar una demanda por ¢500 millones por una lesión ocasionada a una aficionada durante los acontecimientos suscitados en el partido final del torneo de Verano 2014 entre el equipo local y la Liga Deportiva Alajuelense, el pasado 10 de mayo, en el estadio Ricardo Saprissa Aymá.

La demanda fue interpuesta por la aficionada Grace Araya Jiménez ante el Juzgado Civil de Mayor Cuantía de Goicoechea.

De acuerdo con la demandante, minutos antes de la terminar el encuentro final del Campeonato Nacional, fue impulsada y arrastrada brutalmente por una estampida de personas, que la hicieron caer dentro del terreno de juego, donde fue pisoteada, causándole fracturas de rodilla, tibia y peroné de la pierna izquierda, las cuales por su gravedad requieren su completa reconstrucción.

Según relata Araya Jiménez en su alegato, luego de ser atendida en el Hospital Calderón Guardia, se apersonó en el hospital San Juan de Dios, donde le correspondía dado su lugar de residencia, pero allí le indicaron que su caso debía ser atendido en el Instituto Nacional de Seguros (INS), por lo que debía acudir al Centro Nacional de Rehabilitación para el tratamiento correspondiente. Al día siguiente se presentó a dicho centro médico donde no fue atendida, “porque no existía póliza de seguros que cubriera mi atención”, indicó.

Ante esta situación, el padre de Araya se apersonó en las instalaciones del Deportivo Saprissa solicitando la ayuda a dicho equipo deportivo. Allí le entregaron un documento donde se indica que la póliza que ellos poseían no cubría la lesión sufrida por Araya Jiménez, razón por la cual en el INS le dijeron que ellos no podían atender su lesión. Finalmente fue atendida ordinariamente por la Caja Costarricense del Seguro Social. La demandante estuvo postrada en una cama por espacio de dos meses.

Araya Jiménez, de 36 años y vecina de San José, labora como Auxiliar de Enfermera. Indica que esta situación ha sido muy dolorosa para ella, no solo por la lesión física, sino también emocional, al ver que el equipo al que ha sido aficionada durante toda su vida, no se ha acercado a ella ni ha mostrado interés en colaborar con su lesión.

Sobre los sucesos en los que la demandante fue lesionada, en su momento el Comité Disciplinario de la UNAFUT sancionó al equipo tibaseño con ¢200.000 y el veto de uso de la cancha por dos juegos, por aplicar un protocolo de seguridad insuficiente, dado que el informe arbitral y el del Comisionado de UNAFUT reportaron el ingreso masivo de aficionados al campo de juego sin que hubiese finalizado el juego.

Fuente:  Licenciado Luis Diego Villegas.

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