En el mundo del fútbol estamos acostumbrados a ver cada vez chicos más jóvenes con cláusulas millonarias pero los fichajes de futuras promesas de un equipo de la liga de fútbol belga amateur han superado todos los límites.

El equipo FC Racing Boxberg (Gante) ha fichado a Bryce Bites, un niño de tan sólo 20 meses de edad por su técnica depurada, sus regates de crack y sus extraordinarios pases según han explicado el club.

“Bryce exhibe un toque y una técnica que no poseen ni los niños de cuatro o cinco años”. “Su control del pelota es increíble, driblea entre los conos como un fuera de serie y sabe pasar en todas las direcciones”, aseguraba Dany Vodnik, secretario del Boxberg.

Sorprendentemente, no se trata de la contratación más precoz en el mundo del fútbol. El récord lo ostenta el holandés Baerke van der Meij, que en 2011 recaló en las filas del VVV Venlo cuando apenas tenía 18 años.

Ambos “mini-cracks” se han comprometido con sus respectivos clubes por 10 años y cuentan con cláusulas de rescisión para evitar que puedan marcharse a otros equipos y explotar en otras filas sus prematuras habilidades futbolísticas.

El niño de menos de dos años ya está entrenando con un equipo sub-5 del club en el cual fue contratado y tiene su carnet de federado.