Transmisiones deportivas actuales atentan contra nuestro fútbol

Los aficionados al fútbol nacional que hoy son adultos probablemente crecieron viendo a su equipo por Repretel o Teletica, en señal abierta, algo que hacía posible seguir el día a día de los clubes de Primera División casi desde cualquier lugar del país, por lo que se podía decir que el fútbol nacional era de todos, sin importar dónde estuviera o las condiciones económicas de cada familia.

Hoy, en el 2018, cuando el fútbol alrededor del mundo deja millones de dólares se va convirtiendo poco a poco en un lujo más que en algo cotidiano. Es normal ver que la Serie A transmita sus partidos por el Serie A Pass, que es un streaming de paga, o que partidos de Premier League y Liga Española sean exclusivos de un canal o de una cablera, ya que en el viejo continente se puede observar a las más grandes estrellas del fútbol mundial y la calidad del juego es muy distinta (y superior) a la que se ve en el fútbol criollo.

No obstante, Costa Rica no se escapa de ese modelo de negocio que se ha venido implementando. Recientemente Tigo anunció que el partido de ida de la final entre Herediano y Alajuelense será transmitido únicamente por Tigo Sports, un canal exclusivo de la cablera Tigo, limitando así el acceso de muchos aficionados nacionales que durante años siguieron el fútbol nacional por televisión abierta y, en un partido decisivo como ese, sintonizaban sin dudarlo el canal que transmitía el partido, haciendo que se aumentara el rating y permitiendo que el canal cobrara más cara la publicidad en esa franja horaria.

El fútbol nacional no tiene la calidad suficiente, y el país no tiene una población tan grande como para cobrar o hacer que los clientes contraten una cablera específica para ver los partidos. Pero eso no es todo. No es que sólo un canal o una cablera es suficiente para verlos, los derechos de transmisión de los diferentes equipos están repartidos entre varios canales, por lo que se debe tener Tigo y Cabletica o la aplicación de esa empresa si no se quiere perder nada.

En Chile, por ejemplo, el CDF (siglas de Canal del Fútbol), tiene los derechos de todos los equipos de Primera División y Primera B (equivalente a Liga de Ascenso) del fútbol chileno, por lo que basta con contratar ese canal para verlo todo. En Chile hay más de 17 millones de habitantes y por lo menos la mitad de ellos siguen el fútbol local, que dicho sea de paso, es superior al nuestro.

El fútbol, las tácticas, el estilo de juego y el ritmo han cambiado con el tiempo, las transmisiones también, pero en lugar de ampliar aún más el alcance de este deporte lo han limitado. Si sigue así, podría perder popularidad.

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