Romelu Lukaku, la amenaza dormida

El delantero belga Romelu Lukaku es ejemplar. Actualmente juega en uno de los equipos más grandes de Inglaterra y el mundo y se venden miles de camisetas con su apellido y su número en todo el planeta, pero no todo ha sido color de rosa para el atacante del Manchester United.

En sus inicios, el corpulento jugador muchas veces no tenía qué comer en su casa. Su madre mezclaba agua en el envase de la leche para rendirla y que alcanzara, muchas veces tuvo que irse a dormir sin cenar. Desde niño jugaba con garra y fuerza y se hacía la promesa de que llegaría lejos para sacar adelante a su familia.

Desde pequeño estuvo en las ligas menores del Anderlecht de su país, lo daba todo porque había prometido que debutaría con el primer equipo antes de cumplir los 18 años, hasta que un día, aún siendo menor de edad, lo convocaron a un partido del equipo sin que se lo esperara, haciendo que su padre lo llevara al estadio a última hora, porque debía concentrarse con el primer plantel. Ese día, le pidió al personal que le dieran un dorsal inferior al 30, pero como canterano eso no era permitido, así que eligió el 36, pues la suma de ambos dígitos da como resultado 9, el número típico del delantero centro.

Cuando le iba bien, los comentaristas se referían a él como “el delantero belga”, pero cuando no, lo denominaban “el delantero de raíces congoleñas”, cosa que le molestaba, ya que él se siente orgulloso de ser belga y de ser una de las figuras destacadas de la selección de ese país.

Su calidad lo ha llevado a jugar en varios equipos de la Liga inglesa: el Chelsea, el Everton y hoy el Manchester United, equipo al que llegó la temporada pasada para competir con Zlatan Ibrahimovic por el puesto luego de destacadas campañas con los “Toffees”.

Sus números la temporada pasada a las órdenes de José Mourinho son acordes a su calidad: anotó 16 goles y dio siete asistencias en 34 partidos de Premier League, marcó seis tantos en nueve partidos europeos y cuatro en los seis partidos que jugó con Bélgica en el Mundial de Rusia 2018, de la que es el máximo goleador.

No obstante, esta temporada el rendimiento no ha acompañado al temible delantero. Unas imágenes comparativas dan cuenta del notorio aumento de peso del jugador en el último año y, sumado a eso, no ha gritado tantos goles como nos tiene acostumbrados.

Esta temporada sólo ha marcado cuatro tantos en Premier League y ha recibido una amonestación, mientras que en esta Champions League no ha abombado las redes en cuatro compromisos y recientemente salió una estadística sorprendente: desde su último gol hasta hoy, Kylian Mbappé ha ganado cuatro trofeos y el Manchester City ha marcado 83 goles, algo que deja en evidencia el mal estado de forma del fornido atacante, que sin duda esta temporada está siendo una amenaza dormida para las defensas rivales.

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