Las pinturas de Velázquez abandonaron este miércoles las salas del museo madrileño, "ganando en intensidad y...
El Prado inició la restauración de 'Pablo de Valladolid', "el cuadro más bello jamás pintado", según Manet.
El cuadro de Velázquez salió este miércoles de su sala en una pinacoteca madrileña, iniciando un proceso que "aumenta la intensidad y el impacto de la figura representada".
El artista Édouard Manet, considerado uno de los padres del impresionismo, escribió tras visitar el Prado el 1 de septiembre de 1865 y contemplar al Pablo de Valladolid de Velázquez: "El fondo desaparece, el aire que rodea al pobre está todo vestido de negro y vivo".
El cuadro abandonó este miércoles su sala en la pinacoteca madrileña para iniciar el proceso de restauración, que comienza con un análisis técnico para entender el proceso creativo y el estado de conservación, antes de la intervención.
Pablo de Valladolid es una persona registrada al servicio de la corte entre 1632 y 1648, y su obra refleja su carácter interpretativo.Velázquez lo retrata como una figura aislada, fijada en un espacio infinito, creado únicamente por las sombras de su cuerpo.
Esta sencillez, inédita hasta entonces, convierte en una novedad la obra, que se sitúa entre 1632 y 1635, en el inicio del servicio del artista a la Corte.Goya se inspiró especialmente en las emociones de Édouard Manet, quien, cuando visitó el Prado en 1865, describió a Velázquez como "un pintor de retratos" y al cuadro en cuestión como "quizás el cuadro más sorprendente jamás realizado...", como escribió en una carta a su amigo, el artista Henri Fantin-La, autor de Fantin La.
La sencillez de Velázquez sirvió de simplificación a Manet; así se puede comprobar en su obra El pífano de 1866, un año después de su estancia en Madrid.El análisis del material de la obra se realizará mediante escaneo XRF y pruebas de reflectografía infrarroja multiespectral con equipos adquiridos gracias a fondos europeos dentro del programa de recuperación, transformación y durabilidad.
